viernes, 12 de octubre de 2018

Alimento para el alma

¿Quién les dijo que no?,
Gustavo Hernández
A nosotros nos gusta la mujer al natural, deja de obsesionarte tanto por tu físico y concéntrate más en tu mente, en tu seguridad. No saben lo rico que es para un hombre que una gordita, flaca, pocas tetas, desnalgada, morena, pecosa, chaparra, alta, joven o madura te haga suyo a su manera, a sus ovarios.
Que se les note muy seguras de sí, que se vistan provocativas para nosostros y en la cama se desnuden completas, sin apagar la luz ni cerrar los ojos, sin encoger los hombros, sin taparse los pocos o muchos atributos que tengan, sin cubrirse con la sábana su cuerpo por vergüenza y evadirnos la mirada por pena. NO se muestren tímidas por el qué diremos, si nos gustaste así, así las querremos.
Pero me refiero una mujer natural cuando su complexión es así por naturaleza, cuando el tiempo y el ser madres son los únicos que les dejan marcas, no porque se descuide. No se excusen con el feminismo y la libertad de hoy en día.
Cuando una mujer se descuida, se le nota, no es lo mismo una mujer gordita, a engordar por no comer saludablemente y llevar una vida sedentaria, ni una mujer delgada naturalmente a una que se descuida por no comer para mantenerse así; se les nota en los ojos, en la piel, en el cabello opaco, en el autoestima. Qué bonita se ve una mujer por las mañanas, con su uniforme de escuela o trabajo, caminando con prisa por la calle, pisando con seguridad, seria de cara pero animada de espíritu, con su labios bien pintados, a medio maquillar y su cabello húmedo, con la típica marca mojada en forma de óvalo en la espalda.
Y también me refiero a hombres hombres, no a los que, teniendo a una mujer natural sea la complexión que sea, que se cuida lo más que que se puede, se quejen y les incomode si ustedes llegan a engordar un poco con el paso de los años o la gravedad les tumba alguna parte de su cuerpo; si les salen celulitis o estrías a causa de parir; ni a los que se enojan si no se mantienen peinadas y maquilladas todo el día, o te reclaman si tus vellos públicos y axilares comienzan a notarse un poco; o que en la menstruación te aborrezcan porque no les sirves para saciar su placer; de que ya te salió una arruga nueva, unas cuantas canas. 
Los que solo buscan una mujer con cuerpo perfecto cuando ellos están pa' la v e r g a, mándalos a cuidar a su madre.