El punto de equilibrio en la Justicia se perdió en la sentencia del caso Wander Franco. - El Playero Digital

martes, 26 de mayo de 2026

El punto de equilibrio en la Justicia se perdió en la sentencia del caso Wander Franco.

 Carlos Julio Feliz Vidal

La decisión judicial de perdonar al pelotero Wander Franco, luego de declararlo culpable de agresión sexual contra una menor de edad, es una potestad que la ley coloca en manos del juzgador, sin embargo, parece que en la misma sentencia se ha incurrido en un contrasentido, al condenar a la madre de la misma menor a diez años de reclusión y al pago de multa.

Si el Tribunal trató con tanta consideración al agresor sexual de la menor, qué razones explican que haya sido tan severo con la madre?

 Si la madre percibió beneficios económico del crimen del que fue condenado el pelotero y a éste se le perdonó la pena de reclusión y la multa, por qué no se acogió a favor de ella iguales o parecidas circunstancias de atenuación?

 La Justicia debe obrar con equilibrio, el contraste es desproporcionado.

No parece justificarse en el caso el lavado de activos contra la madre de la menor, por más censurable que haya sido su conducta. El lavado de activos, conforme a criterios constantes de la Suprema Corte de Justicia, exige la comisión de un crimen previo de los indicados en la ley, como el narcotráfico, para que pueda configurarse.

 La madre incurrió en una ambición desmedida y se aprovechó de la falta del pelotero, para obtener beneficios económicos, que bien podría haber percibido, si le perseguía penalmente y se constituía en actor civil.

 No creo que su hecho no sea reprochable, lo que cuestiono es la marcada diferencia de tratamiento; a ella le quitan los bienes, le mandan a la cárcel y le condenan a pagar multa, siendo la madre de la menor ofendida y a él le eximen de la cárcel y de la multa, cuando a ambos los declararon culpables.

Parece que fueron juzgados por dos tribunales distintos, uno lleno de misericordia y el otro dominado por el odio.

 Ese fallo luce desconocer al pueblo dominicano, a nuestras adolescentes y a la familias de las que forman parte.

 En muchos hogares dominicanos, existen padres que cuando se enteran que un adulto con recursos económicos tiene una relación con una hija menor de edad, actúan como la madre condenada en este caso, y eso no implica que esas familias sean "agencias de comercialización y explotación de menores", lo que si denota es que utilizan el hecho para obtener ventajas económicas, como lo hizo esta señora.

 La protección a la menor no se ha logrado al emitir una sentencia tan desequilibrada, donde su madre ha sido presentada como un monstruo y al pelotero famoso se le perdona en el sentido más benigno del crimen del que fue declarado culpable.

 Esa marcada diferencia en un mismo proceso, es una mala señal. La justicia no debe tener preferencias injustificadas, si el hecho de la madre fue grave, también lo fue el del pelotero. Por qué el desequilibrio en el trato?

Hubiese sido más coherente tratar a ambos con medidas de atenuación, porque los dos fueron declarados culpables.

 El precedente que se crea en este caso, donde una descomposición familiar se asume como "lavado" de activos y a la madre ambiciosa se le imponen diez años de reclusión y se perdona al agresor sexual, es un contraste que debe mover a reflexionar acerca del peso que debe tener en las decisiones judiciales el conocimiento de la realidad social del país de caras a los nuevos tipos penales.

 No conozco otro caso en República Dominicana donde a una madre cuya hija menor fue víctima de una agresión sexual, se le haya condenado a penas tan severas y que al propio tiempo se haya perdonado al agresor.

 Para ayudar a Franco no se tenía que destruir a la madre de la menor; este caso tiene repercusión internacional por el peso del joven pelotero y cuando en otros países se vea el contraste de liberarlo a él de pena, luego de declararlo culpable, y condenar tan drasticamente a la madre de la menor, lo más probable es que se hagan un juicio negativo de la justicia penal del país.

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