Por Nancy Alvarez
Es sorprendente como cada día compruebo la ignorancia de la gente en el tema del sexo y en cómo funciona. Insisten en creer que son "las técnicas" lo que hacen que la experiencia sexual sea deslumbrante. Otros sueñan con mantener una vida sexual fabulosa si mantienen un cuerpo espectacular, afirman que buen sexo es sinónimo de cero celulitis, músculos firmes, senos de silicón y un gran etc.
Qué pena me da decirles que están equivocados.
No niego la importancia de los ejercicios en una buena respuesta sexual, el sexo se hace con el cuerpo, es uno de los ejercicios más completos que podemos hacer, se queman calorías y se mueven muchos músculos. Es indudable que si uno está en forma, tiene una mejor respuesta sexual, se mueve con mayor agilidad y es mucho más atractivo a su pareja.
Sin embargo la mayoría de las personas en ese momento están tan "entretenidos" que ni se fijan en la celulitis, ni en la flacidez del músculo, o sea, es importante pero no determinante. Otros, sobre todo los hombres, buscan niñas jóvenes y piensan que un sexo gourmet es sinónimo de un cuerpo de jovencita, gran error.
Tengo años diciendo que el sexo es comunicación con otro, relación con otro. Todo lo demás es un "préstame tu cuerpo y yo te presto el mío", es una masturbación mutua donde jamás van a existir "los fuegos artificiales".
En esa relación, que es hacer el amor, el autoritarismo es un antídoto perfecto. El deseo es el motor que mueve el sexo, sin deseo hacer el amor se convierte en algo como comer sin hambre. El autoritarismo, el abuso, el maltrato, hacen que el deseo se esfume.
Lo preocupante es lo común que se torna el autoritarismo en nuestras relaciones, la mayoría de la gente no lo reconoce y "confunde" preocuparse por el otro, aconsejar al otro, querer ayudar al otro, con autoritarismo, con manipulación, con falta de respeto por las libertades de los seres humanos. Y lo peor no es eso, lo peor viene cuando esa persona controladora, autoritaria y manipuladora lo envuelve en un manto de "quiero lo mejor para ti", no entiendo porque no me complaces, será que no me amas, ya que yo SÓLO quiero lo mejor para ti.
Quien no respete estas cinco libertades, que se olvide de un buen sexo a largo plazo. Lo único que mantiene el deseo y un verdadero vínculo, es sentir que somos RESPETADOS por nuestra pareja, sentir que somos tomados en cuenta por ella, que esa persona nos permite ser nosotros mismos, que para estar a su lado no tenemos que traicionarnos, fingir, obedecer, callar, sentir culpa por lo que sentimos o decimos.
¿Trata así a su pareja? De no hacerlo, no se queje de su vida sexual, concéntrese en crecer como ser humano y después hablamos.
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