miércoles, 26 de julio de 2017

Sobre el plagio y otros aromas

Reflexionando en torno al placer de escribir 
Por Arianne Florian

A la hora de escribir cada quien es dueño de su puño y hace uso de su letra de la manera que más le place, de esta forma ejercemos nuestro derecho de expresarnos libremente. Pero ojo, libertad de expresión no quiere decir que el término tiene un significado diferente para cada quien, no, eso no.!
Hacer uso de nuestra libertad al escribir nos da el poder de comunicar ideas y pensamientos que van a influir en la manera de pensar y actuar de las personas que nos leen, por tanto el uso del razonamiento, la veracidad y el tacto a la hora de escribir son importantes.

Si te gusta usar el sarcasmo como medida de atención ten presente ubicarlo en un contexto realista sin exageraciones y frases grotescas, a veces se hace necesario un poco de humor negro para que se capte la naturaleza del mensaje sin lugar a dudas, pero sin la necesidad de caer en lo vulgar y lo ofensivo.

Aunque la opinión sea personal, debemos tener en cuenta que en el momento que exponemos en las redes sociales u otro medio informativo, lo que hemos escrito pasa a ser del dominio público. Por tanto estamos sujetos al juicio, la crítica y la opinión de los demás, los cuales no siempre van a coincidir con nosotros.

Así que debemos estar preparados para validar y avalar lo expuesto o aceptar con humildad lo que no está correcto y aprender de ello, porque si bien escribimos para que los demás se nutran con nuestro pensamiento, más aún nos toca aprender de la reacción del lector. Cuando sientas que un tema te toca de manera personal mantén la imparcialidad, no te apasiones y apresures en hacer oír tu voz cuando todos los que te leemos también tenemos nuestra propia voz

 Es nuestra tarea escudriñar, mantenerse informado, estudiar las fuentes, desprenderse de la necesidad de tener la razón y dejar que las ideas fluyan libremente independientemente de si nos guste o no. Si el deseo de personalizarnos es incontrolable, lo recomendable sería que escribiéramos un diario o empezáramos nuestras memorias, quien quita y a través del tiempo obtengamos un bestseller.
Se hace perentoria la necesidad de ser auténtico y honesto cuando hacemos una publicación, dándole el merecido crédito a quien lo escribió si no es de nuestra autoría. Es una falta de respeto al lector y una subestimación de su inteligencia, cuando nos adjudicamos o no mencionamos la fuente de un escrito.

Además el plagio es un acto que nos deja muy mal parados a la vista de los lectores, tal el caso que acaba de ocurrir con el discurso de Melanie Trump, la esposa del candidato a presidente por el partido republicano, Donald Trump, la cual plagió parte del discurso de la actual primera dama de los Estados Unidos, Michelle Obama en la aceptación de la nominación de su esposo y actual presidente estadounidense Barack Obama en la convención demócrata del 2008.

Por último, pero no menos importante, ser innovador, creativo, respetar el derecho de los demás a diferir de nuestra opinión, seguir nuestra intuición y escribir desde nuestras profundidades por vocación, no porque este sea el último grito en las redes sociales.


Da lo mejor de ti consciente de que allá afuera hay infinidades de personas aprendiendo de lo que estás exponiendo y que todos juntos podemos crecer y disfrutar de este maravilloso mundo llamado comunicación.

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